Áreas verdes inteligentes

 
El contacto con la naturaleza es fundamental para las personas: reduce el estrés, mejora el ánimo y ayuda a poner la vida en perspectiva.

Esta es una de las grandes razones por las que decidimos poner áreas verdes en los espacios comunes de nuestros edificios. Sin embargo, no es algo tan simple como parece, ya que debe poder mantenerse en el tiempo.

Por eso, lo primero que hay que considerar es el tipo de plantas que se van a instalar. Debe ser una especie que se adapte tanto al clima como a la altura. Luego, hay que considerar el consumo hídrico y la mantención que tendrá el área verde.

Estos son los tres factores que se deben tener siempre en mente a la hora de diseñar, planificar e instalar un espacio con naturaleza dentro de un nuevo proyecto para que se mantenga en el tiempo y logre aportar todos los beneficios a los habitantes del lugar.