El otro dividendo

 
La problemática del ahorro energético se ha ido incrementando con el crecimiento de los asentamientos y los desafíos de la sustentabilidad del desarrollo territorial. La eficiencia energética es hoy un tema fundamental a nivel mundial, ya que representa un costo muy elevado en relación a los ingresos económicos que perciben los núcleos familiares por hogar.

El tiempo que toma trasladarse dentro de la ciudad implica un costo económico y social cada vez mayor, ya que las zonas de crecimiento urbano poseen escasa cohesión funcional y los núcleos de servicios no alcanzan a cubrir el radio de expansión de la población y sus necesidades.

En este contexto, el gasto energético por desplazamiento representa casi la mitad de energía consumida por una población y sus destinos comienzan a ser fuente de observación y discusión. En 2012, realizamos una encuesta al respecto a 317 habitantes de diferentes áreas de la ciudad de La Serena (Chile), donde se observó que los destinos de mayor frecuencia fueron: el trabajo (28%), los establecimientos educacionales (27%) y el supermercado (23%). Los desplazamientos que generan mayor gasto son: el trabajo (45%), el supermercado (19%) y los establecimientos educacionales (16%).

De acuerdo a la encuesta realizada, el traslado al trabajo, a los centros educacionales de nuestros hijos y al comercio, representan una fuente constante de gasto energético plenamente posible de disminuir mediante adecuadas políticas habitacionales, donde se incentiven mayores densidades y menores exigencias de automóviles en los centros urbanos, fomentando así el uso mixto donde convivan las viviendas con los servicios.

El gasto familiar por concepto de combustible o movilización muchas veces supera el dividendo de nuestras viviendas, por lo que poner atención a la ubicación de esta en relación a nuestra fuente laboral y colegios puede ser una verdadera economía a largo plazo.

Francisco Bascuñán Walker
Arquitecto y Director Ejecutivo Inmobiliaria Norte Verde